lunes, 23 de marzo de 2015

Leyendas de Tallin


Viejo Tomás
En Tallin cada año se celebraba un concurso de tiro al arco en el que había que dar a un papagayo de madera situado en lo alto de un poste. Una tradición reservada a nobles. Un año, cuenta la leyenda que un muchacho de familia humilde llamado Tomás logró derribar al papagayo después de que nadie lo consiguiera. En lugar de ser castigado por tal osadía, fue aclamado y hecho aprendiz de guardia. Más adelante se convirtió en un soldado experto y con los años los habitantes de la ciudad se dieron cuenta de que la figura de la veleta del Ayuntamiento se parecía mucho a Tomás y por eso la llamaron el ‘Viejo tomás’.

El Viejo del Lago Ülemiste
Una leyenda dice que “Ülemiste Vanake” (un anciano del Lago Ülemiste), vive a las afueras de la ciudad.Cada otoño viene una noche del lago y golpea las puertas de la ciudad preguntando: "¿La ciudad ya está terminada, o hay todavía trabajo por hacer?" Todo el mundo debe responder que no está terminada, que hay todavía mucho por hacer. La creencia dice que si la respuesta es que la ciudad ya está terminada, el viejecito provocaría una inundación desde el lago destruyendolo todo a su paso.

La leyenda de la Iglesia de San Olaf
Los ciudadanos querían construir la iglesia más alta del mundo pero temían una maldición que decía que moriría quien hiciese tal trabajo. Nadie se atrevía a hacerlo hasta que apareció un constructor que pedía una cuantiosa suma de dinero. Al ver que los ciudadanos no podían pagar les propuso que si adivinaban su nombre, él construiría la iglesia gratis. Para conseguirlo los habitantes de Tallin enviaron un espía a su casa que escucho el nombre de Olaf en una canción que cantaba su esposa. Entonces, cuando el constructor estaba poniendo la cruz le gritaron desde abajo: Olaf, la cruz está torcida! este se asustó y cayó al vacío. En la caída salió de su boca un sapo y una culebra, signo de que estaba poseído por el lado oscuro.
Esta leyenda se encuentra reflejada en una pintura mural en uno de los laterales de la iglesia.

Mazapán o el Pan de Mart
Se cree que el mazapán, la mezcla dulce de almendras y azúcar, se originó en Persia o en Italia, pero la leyenda local dice que se inventó en la farmacia de la plaza de Ayuntamiento de Tallin. La historia dice que un concejal de la ciudad cayó enfermo y llamó a la farmacia para pedir una cura. El farmacéutico mandó a un aprendiz llamado Mart a hacer el remedio. Éste reemplazó los ingredientes amargos por otros dulces. Así, la mezcla dulce parecida al pan empezó a conocerse como Mardileib o pan de Mart.




No hay comentarios:

Publicar un comentario